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El impaciente Job (II)

31pistola.jpgPasó el tiempo y los dos amigos consiguieron salir de la calle y montar su propio negocio; incluso tenían una web propia de la empresa. Todo marchaba muy bien.

 Un día, mientras estaban Job y su amigo en un bar almorzando y hablando sobre algunos asuntos de la empresa, Job confesó a su amigo:

      Gracias por todo. Si no hubiera sido por ti y tu ayuda, todavía estaría en la calle, quién sabe si vivo o muerto. "

      Yo no merezco tu agradecimiento - responde el amigo - da gracias a Dios como yo hago pues es Él quien nos ha salvado a los dos; bendito el día que nos reconciliamos; sin tu valiosa ayuda, esta empresa no habría podido salir adelante.

 Mientras hablaban de estas cosas se acercó un desconocido a la mesa. Sin mediar palabra sacó un revólver de la chaqueta y lentamente apuntó hacia Job. Job cerró los ojos y pensó: “hoy es el día que he de pagar por mis pecados”. Pero rápidamente, su amigo se levantó y forcejeó con el asaltante. Se oyó un estruendo y el asesino salió corriendo dejando al amigo de Job moribundo en el suelo. Job sólo pudo abrazarlo y llorar amargamente; los lastimosos gritos de Job no impidieron que su amigo lo dejara otra vez solo. En la comisaría, cuando el policía le preguntó si recordaba la cara del pistolero, llorando de rabia, Job apretó con fuerza los labios y negó con la cabeza.

Al finalizar el entierro,  el féretro fue lapidado definitivamente en el nicho y Job se quedó a solas pensativo.

- Señor, ¿qué esperas que haga ahora? ¿Qué me vaya a mi casa y siga mi vida como si nada?. Ese nicho, ese féretro, ese entierro, esa autopsia, esa bala,… todo era para mí. ¿Por qué te lo llevaste a él? ¿qué quieres de mí?.

 A Job no le sorprendió no obtener ninguna respuesta. El Dios de su amigo era a veces exasperantemente silencioso.

Aquella noche Job tuvo un sueño; estaba leyendo un periódico y una mosca no dejaba de molestarlo. Cuando la mosca se detuvo en la mesa, Job enrolló lentamente el periódico y lo levantó con la intención de aplastarla; de pronto tuvo la sensación que aquello no estaba bien, sus movimientos lentos y su postura acechante le recordaron algo, no supo el qué, pero le pareció que estaba mal matar a la mosca; aunque sólo era una mosca, se detuvo y en ese instante, la mosca le recordó a su difunto amigo y experimentó un gran alivio por haberse detenido a tiempo. Entonces el escenario del sueño cambió por completo y se encontró en el colegio de su infancia en la clase de religión; el maestro estaba de espaldas escribiendo una cita bíblica en la pizarra:

Lc 19, 8-10

Cuando el maestro se dio la vuelta, Job se alegró mucho porque era su amigo quien estaba frente a él y las lágrimas caían por las mejillas de Job. Job le dijo que lo sentía, sentía haber sido la causa de su muerte, sentía no haber podido ayudarle, sentía no recordar el rostro de su asesino. Se enjugó las lágrimas y vio que su amigo no decía nada, estaba mirándolo sonriendo con cariño. Job le dijo, “te echo de menos, amigo”; y su amigo le contestó: “sin tu valiosa ayuda, esta empresa no habría podido salir adelante”. En ese momento Job despertó del sueño y se irguió rápidamente; tenía la cara llena de lágrimas.

Job continuó trabajando en la empresa y tuvo mucho éxito. Se dedicó entonces a investigar sobre la época de cuando era constructor y averiguar el paradero de todas aquellas personas a las que timó y perjudicó. Cuando encontraba alguna de ellas, le devolvía el cuádruplo de lo que le debía; no dudó ni por un instante que llegaría el día que encontrara al asesino de su amigo; no dudó que en ese preciso instante, recordaría su rostro y podría al fin llevarlo a la justicia, para que pagara por su crimen.


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El primer articulo sobre este tema, lo entendi mejor, este me parece demasiado dramatico y no he entendido el mensaje, puede ser que no este receptiva hoy, De todas formas gracias, valoro tu esfuerzo.
Comentario de Angela en 12/03/2010 0:21
Tienes razón, Angela; quizás sea un artículo demasiado enigmático, aunque mi intención no es que se entienda el mensaje tanto con la razón, sino con el corazón.
Comentario de Ruben en 12/03/2010 10:54
Este artículo habla de muchas cosas: Cómo el amigo llega a sacrificar su vida por Job.
Aparece un tercer personaje que proviene del pasado de Job y parece que está viviendo la soledad pasada de Job, aunque responde de otra manera: el asesinato.
Comentario de Ruben en 12/03/2010 10:55
El silencio de Dios, pero que en realidad, no es tanto silencio, sino que Dios nos habla de formas distintas; en el caso de Job, a través de un sueño. En el sueño, Job siente el perdón de su amigo y esto cura una herida muy profunda en su corazón y le ayuda a seguir adelante con su vida. Para interpretar el sueño, recomiendo releer la primera parte. La necesidad de penitencia de Job para reconciliarse con su pasado y detener la espiral de sufrimiento provocado.
Comentario de Ruben en 12/03/2010 10:55
La sed de justicia de Job. Estoy preparando una tercera parte que creo será la última. Espero que, si no se entiende mucho, por lo menos suscite buenas sensaciones en el corazón del lector.
¡Gracias por tus comentarios!
Comentario de Ruben en 12/03/2010 10:55
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